El Estadio Quisqueya Juan Marichal vibró como en sus mejores tiempos. ¡No cabía un alma más! Un total de 13,186 fanáticos colmaron cada rincón del parque para presenciar el emocionante enfrentamiento entre la Selección Dominicana y los Detroit Tigers.
Desde temprano se respiraba ambiente de juego grande: banderas ondeando, coros ensordecedores en las gradas y una energía contagiosa que convirtió el estadio en una auténtica caldera caribeña.
Y la República Dominicana no defraudó. Respaldada por su gente, el equipo respondió con autoridad y selló una contundente victoria 12-4, regalándole a la fanaticada una noche memorable que confirma que cuando el béisbol se juega en casa… se juega diferente.
La historia continúa esta tarde con el segundo partido pautado para las 3:05 p.m., nuevamente en el Quisqueya. Todo apunta a que el respaldo será igual —o incluso mayor— en otra jornada que promete emociones de principio a fin. ⚾🔥



