Presionados por los cuestionamientos a varios artículos del nuevo Código Penal, los diputados acordaron este martes modificar algunos aspectos “puntuales” de la ley, que está prevista para entrar en vigencia a inicios de agosto.
La estrategia de los legisladores contempla abrir una ronda de diálogos de manera inmediata, como respuesta a las críticas dirigidas al Congreso y al Gobierno por disposiciones relacionadas con la libertad de expresión, la difamación y el ejercicio médico en el país.
La decisión fue adoptada por la comisión coordinadora de la Cámara de Diputados, encabezada por su presidente, Alfredo Pacheco, e integrada por los voceros de las distintas organizaciones políticas representadas en el hemiciclo.



