El Tribunal Constitucional (TC) declaró inconstitucional el Decreto 308-06, emitido en 2006 durante el gobierno del entonces presidente Leonel Fernández, mediante el cual se restringían los horarios de expendio de bebidas alcohólicas en colmados, bares, discotecas, casinos y otros centros de diversión.
La alta corte determinó que una regulación permanente de ese tipo solo puede establecerse mediante una ley aprobada por el Congreso Nacional. La decisión responde a una acción directa de inconstitucionalidad presentada por Víctor Eddy Mateo Vásquez, quien argumentó que el decreto imponía limitaciones a derechos y principios constitucionales a través de una disposición administrativa y no de una norma con rango de ley.



