El miedo al dentista es una situación más común de lo que parece y puede llevar a muchas personas a postergar durante años sus consultas odontológicas. Ante esta realidad, la odontóloga Lisbette Méndez compartió algunas recomendaciones para ayudar a los pacientes a enfrentar este temor.
Entre los consejos destaca hablar abiertamente con el dentista sobre los miedos y preocupaciones, acudir acompañado a la consulta, practicar respiraciones profundas durante el procedimiento, comunicar inmediatamente cualquier dolor o molestia y realizar visitas cortas y frecuentes como medida preventiva.
Méndez explicó que el temor puede estar relacionado con experiencias negativas anteriores, especialmente durante la infancia, el miedo a las agujas y la anestesia, la incomodidad durante los procedimientos, la incertidumbre sobre el tratamiento o incluso el costo económico.
La especialista señaló que los odontólogos están preparados para atender a pacientes que experimentan ansiedad y recomendó no dejar que el miedo provoque la postergación de los tratamientos, ya que esto puede contribuir al deterioro de la salud bucal y aumentar la ansiedad.
Aunque el temor puede persistir después de la primera consulta, especialmente cuando se requiere un tratamiento prolongado, mantener una comunicación abierta con el profesional y avanzar de manera gradual puede ayudar al paciente a sentirse más seguro durante sus visitas.


