Este fin de semana, la ciudad dio un paso importante en la solución de uno de sus mayores retos de movilidad. Con la instalación de vigas y estructuras clave, la obra del paso a desnivel en la intersección de la Prolongación 27 de Febrero con la avenida Isabel Aguiar comienza a mostrar su verdadero rostro: el de un cambio que pronto transformará la vida diaria de miles de conductores.
Quienes transitan a diario por esta zona conocen bien lo que significa pasar largos minutos atrapados en el tráfico. Cada avance de la obra es, en realidad, un anticipo de lo que está por venir: un Santo Domingo más ágil, con menos tiempo perdido en el camino y mayores oportunidades de llegar a destino con tranquilidad.
El progreso alcanzado este fin de semana no es solo construcción; es una promesa en marcha, ya visible en las estructuras que se levantan con firmeza.



