Hoy, se cumplen seis meses desde aquella madrugada que marcó para siempre a Santo Domingo: el colapso del techo de la discoteca Jet Set durante un concierto del merenguero Rubby Pérez que dejó 236 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
Entre las víctimas se encontraban figuras públicas y personas que habían acudido a disfrutar del concierto, todos con historias, sueños y familias que aún sienten la ausencia. Los exbeisbolistas Octavio Dotel y Tony Blanco, la gobernadora de Montecristi Nelsy Cruz, el diseñador de moda Martín Polanco, y ciudadanos de países como Venezuela, Italia, Haití, Francia, Costa Rica y Colombia, perdieron la vida en un instante que nadie podrá olvidar.
La tragedia ocurrió alrededor de las 12:44 a.m., cuando 515 personas compartían un momento de alegría que terminó en desastre. Las investigaciones señalan una posible falla estructural, agravada por la sobrecarga del techo y trabajos recientes de instalación y refuerzo.
El presidente Luis Abinader declaró tres días de duelo nacional y visitó el lugar para acompañar a las familias en su dolor. Hoy, seis meses después, la memoria de quienes se fueron permanece viva, y la ciudad sigue intentando sanar la herida que dejó aquella noche.



