Este lunes 3 de agosto entró en vigor el nuevo Código Penal de la República Dominicana, una legislación que sustituye al código de 1884 e incorpora nuevas figuras delictivas para responder a modalidades de criminalidad que no estaban contempladas en la normativa anterior.
Sin embargo, la entrada en vigencia de la ley ha generado opiniones divididas entre especialistas. Mientras algunos juristas consideran que representa un importante avance para la modernización del sistema penal dominicano, otros la califican como un "Frankenstein jurídico" y advierten que podría generar conflictos en su aplicación y afectar derechos fundamentales.



